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Vamos a ver la estructura de la célula T. Las células T son el blanco principal del VIH en la sangre y actúan como el anfitrión que el virus necesita para reproducirse. (También los macrófagos, las células B, los monocitos y demás células pueden ser infectados por el VIH). La célula T posee un núcleo que contiene material genético en forma de ADN (ácido desoxirribonucleico) (fig.2).
El ADN contiene toda la información necesaria para el funcionamiento de la célula. La diferencia entre el ARN y el ADN es que el primero es un solo hilo de material genético y el segundo es un hilo doble (fig.3). Esta diferencia es importantísima en el proceso de infección de la célula T por el VIH.

Una parte importante de la célula T es el receptor CD4 (fig.2).
El receptor CD4 es una proteína en la superficie de la célula T. El antígeno gp120 del virus es la imagen idéntica del CD4. Cuando un VIH choca con una célula T, el gp120 del virus se conecta al receptor CD4 de la célula T (fig.4). Por eso, el CD4 se llama punto receptor del VIH.

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